Epicuro de Samos Filosofo fundador del epicureísmo

La Filosofía de occidente tuvo su origen en Grecia, todo esto gracias a Aristóteles uno de los principales filósofos. Ahora bien, esta rama de la ciencia ha sufrido muchos movimientos a favor de incrementar los conocimientos, uno de los más destacados fue el Epicureísmo promovido por Epicuro de Samos y en este artículo hablaremos de ello.

Epicuro

¿Quién fue Epicuro?

Epicuro o conocido también como Epicuro de Samos nació el 1 de noviembre del año 341 antes de Cristo, el lugar de nacimiento no se tiene muy claro puesto que pudo haber sido en  Atenas o bien en la ciudad de Samos. Este filósofo fallecería en la ciudad de Atenas en el año 271 a. C.​ Destaco por ser un filósofo griego que fundó la escuela del Epicureísmo.

Los aspectos que más se destacan de su corriente filosófica son el hedonismo racional y el atomismo. Todo esto bajo la influencia de los conocimientos de los filósofos griegos  Demócrito y Aristóteles. Esto lo llevó a oponerse al platonismo y finalmente procedió a establecer su propia escuela que se le conocía como “El Jardín” ubicada en Atenas. En su escuela le daba entrada a mujeres, prostitutas y esclavos, personas que en esa época eran muy marginadas por la sociedad.​

La mayor parte de las obras de Epicuro se han perdido, pero sus enseñanzas fueron conocidas a través de “De rerum natura” un escrito hecho por el poeta latino Lucrecio. Otra forma de conocer las enseñanzas de Epicuro es a través de algunas cartas recogidas por el filósofo griego  Diógenes Laercio.

El epicureísmo alcanzaría su máxima popularidad durante los últimos años de la república romana, cerca del 57 a.C. El final de esta corriente filosófica llegaría a finales de la Era Antigua a manos de las enseñanzas del cristianismo primitivo.

A pesar de que su fin se data en la edad antigua, durante el siglo XV el Epicureísmo tomaría un mayor auge pero no fue aceptado completamente hasta el Siglo XVII. La influencia de las enseñanzas de Epicuro se harían nuevamente populares durante y después de la Ilustración siendo el sustento de las ideas de pensadores como John Locke, Thomas Jefferson y Karl Marx.

El placer según Epicuro

El Epicureísmo defendía la búsqueda del placer el cual debería ser con prudencia, por otro lado, tenía una posición contraria al destino, la necesidad y el repetido sentido griego en torno a la fatalidad. Epicuro sostenía que los mitos religiosos afligían la vida de los hombres y que además el fin de la vida humana era procurar el placer y evadir el dolor, siempre y cuando fuese de forma racional y evitando los excesos ya que estos últimos provocarían un sufrimiento posterior.

En lo que respecta al placer, los que son propios del espíritu son  superiores a los del cuerpo, ahora bien, ambos debían satisfacerse de forma inteligente para finalmente llegar a un estado de bienestar corporal y espiritual que Epicuro nombro como “Ataraxia”. Este filósofo era crítico de aquellos que renunciaban a los placeres carnales y abogaba por un punto medio donde el placer carnal debía ser satisfecho siempre y cuando no se llegara al exceso.

La filosofía epicúrea afirma que la filosofía debe ser un instrumento al servicio de la vida de los hombres, y que el conocimiento por sí mismo no tiene ninguna utilidad si no se emplea en la búsqueda de la felicidad. También enseña que el universo es infinito y eterno, donde toda la materia está formada por diminutas partículas invisibles llamadas átomos.

Epicuro

La naturaleza según Epicuro

En lo que respecta a la concepción de la Naturaleza por Epicuro, está se regía por el azar. Ahora bien, Epicuro definía el azar como la ausencia de causalidad el cual era provocado por la desviación aleatoria de átomos, a este hecho se le llamo como “Clinamen”.

Infancia

Epicuro sería el segundo de los cuatro hijos de una familia pobre, como comentamos previamente, nació en el año 341 a. C. Fue hijo de Neocles quien se destacaba por ser un maestro de escuela quien ayudó mucho en el desarrollo intelectual de Epicuro, en lo que respecta a su madre, esta se llamaba Queréstrata y  era adivina en la ciudad natal de Epicuro. Sus hermanos eran  Neocles, Chaeredemus y Aristóbulo.​

Obras

Se conoce que luego de su muerte, Epicuro dejaría más de 300 manuscritos dentro de los cuales se incluyen 37 tratados sobre física y una gran cantidad de obras cuya temática principal era el amor, la justicia y los dioses. Debemos destacar que todas estas obras se perdieron pero tenemos información de ellas gracias a  Diógenes Laercio.

De todas las obras de Epicuro se han conservado a penas  tres cartas y cuarenta máximas que se le conocen como las Máximas capitales. Estas cartas y las máximas fueron transcritas por Diógenes Laercio.  En lo que respecta a las obras de las Máximas capitales, estas fueron recopiladas en el libro X de Diógenes Laercio, dichas máximas abordan contenidos principalmente sobre la  son ética y lo gnoseológico.

Epicuro

De la Biblioteca Calcinada del Filósofo Epicúreo Filodemo de Gadara se encontraron fragmentos de algunas otras obras propias de Epicuro, de estas se destacan el  tratado Sobre la Naturaleza. De este mismo tratado se encontraron fragmentos en la biblioteca de otro filósofo  epicúreo llamado Pisón. Gracias a la colección bibliográfica de otro filósofo epicúreo llamado Diógenes de Enoanda se conservaron fragmentos de obras de Epicuro y además una carta que Epicuro le había escrito a su madre.

De las obras más recientes que se tienen de Epicuro podemos destacar la compilación Epicurea del Filólogo alemán Hermann Usener en el año 1887. Es esta colección se encuentran fragmentos y testimonios que fueron conservados por autores de la Antigüedad. Por otro lado, conserva el texto de las Sentencias Vaticanas el cual fue descubierto y publicado en el año 1888 por Karl Wotke. En este escrito se encuentran citas que fueron escogidas de Epicuro las cuales ya aparecían en las Máximas Capitales.

Epicureísmo

El epicureísmo se puede definir al Epicureísmo como un movimiento filosófico que busca una vida feliz por medio del encuentro inteligente de placeres, conocido como Ataraxia o bien la ausencia de turbación. A esta búsqueda de felicidad se incluye las amistades entre los  sus devotos.

Esta corriente filosófica fue diseñada por Epicuro de Samos durante el siglo IV a. C. Este movimiento filosófico nacería de una escuela fundada por este mismo filósofo que se conoce como “El Jardín”. Esta corriente fue continuada por otros filósofos que se les conocía como “epicúreos”.

Epicuro

¿Qué buscaba este movimiento?

La finalidad del Epicureísmo no era propiamente teórico, sino más bien práctico, ya que se encontraba en la constante búsqueda de la paz necesaria para una vida feliz y placentera en donde los temores relacionados al destino, los dioses o la muerte debían ser eliminados. Esta búsqueda se sustentaban en una teoría empirista del conocimiento, una física atomista que se inspiró en la doctrina de Leucipo y Demócrito y además en una ética hedonista.

El Jardín

Se le conoce como el Jardín a aquella escuela de filosofía que fue fundada por Epicuro y se ubicaba en las afueras de la ciudad de Atenas, cerca de la Academia platónica, en el camino de El Pireo.​Esta escuela se fundó luego del establecimiento definitivo de Epicuro en Atenas en el año 306 a. C. ciudad donde permanecería hasta el fin de su vida.

Sería en el Jardín donde Epicuro desarrollaría sus ideas sobre el amor hacia el campo, su ideal de una vida libre de culpas y los rechazos a los ideales de la Academia Platónica. Es importante destacar que más allá de un verdadero jardín, esta escuela de filosofía se trataba de un huerto o bien un espacio rural alejado de la ciudad. Los seguidores de Epicuro serían conocidos como los filósofos del jardín.​

Al ser una en una propiedad agrícola, Epicuro organizó a esta comunidad en base al trabajo en el huerto. Esto se debía a que Epicuro prefería vivir lejos de los ambientes urbanos para encontrar un lugar para la reflexión. El Jardín ofrecía un lugar tranquilo, alejado de ruido de la ciudad y además existían lugares donde se realizaban charlas, convivencias, comidas y celebraciones que se conocían como “Simposion”.

Epicuro

Personas que convivían en El Jardín

En el Jardín se admitían personas de cualquier clase social o condición, esto propició a que el lugar fuese tema de controversia. Si bien es cierto que en El Jardín encontraríamos a personajes de altas clases sociales, era usual ver a mujeres, esclavos y prostitutas compartiendo lugar con estas personas de clase social alta. Para la época esto era un hecho poco usual y más en una escuela filosófica.​

Epicúreos

Su fundador Epicuro impartiría sus enseñanzas en el Jardín hasta el momento de su fallecimiento en el año 271 a. C a la edad de 72 años. Dejaría su escuela bajo el mando de Hermarco quien fue su discípulo en la ciudad de Mitilene antes de que se fundara el Jardín, siendo su acompañante fiel desde entonces. El Sucesor de Hermarco sería Polistrato quien sería uno de los últimos vivos que escuchó las enseñanzas de Epicuro. Otros epicúreos que se podrían destacar serían Metrodoro, Leontion y Poliano.

El epicureísmo ya se había radicado en Roma para el siglo II a. C, dentro de los Epicúreos más destacados de esta época debemos mencionar a  Demetrio de Lacón, cuyas obras aún se pueden encontrar fragmentos. No podemos dejar de lado a Apolodoro quien escribió más de 400 libros.

Otro Epicúreo a destacar fue Kepotirannos cuyo significado sería “Tirano de Jardín”, se desconoce su lugar de nacimiento pero se sabe que su discípulo fue Zenón de Sidón quien sería a su vez el maestro de Cicerón. Ahora bien, el sucesor de Kepotirannos fue Fedro, también maestro de Cicerón. Fedro se preocupo mucho por la epistemología, lo que le llevó a escribir su obra “Peri teon”  cuya traducción sería “Sobre los dioses”, en esta obra  profundiza sobre la teología epicúrea.

Epicuro

Quien siguió al mando en la Escuela Epicúrea fue Patro quien fue el líder hasta el años 51 a.C.​ Durante la época de Cicerón, el epicureísmo era la filosofía del momento, de hecho, según  este mismo filósofo, el número de romanos que comenzaron a seguir esta corriente filosófica fueron muchos.

Tanto fue este crecimiento que se comenzarían a difundir estos conocimientos en Latín y el responsable de ello sería Cayo Amafinio. Otros Epicúreos que escribieron en latín serían Tito Casio, Plinio el joven y el poeta epicúreo Lucrecio  quien en su obra “De rerum natura” o en español “Sobre la naturaleza de las cosas” expondría de forma casi perfecta la física propuesta por  Epicuro.

Epicureísmo durante el Cristianismo

Recordemos que las ideas filosóficas del Cristianismo eran una considerable contraposición a las ideas del Epicureísmo. Ahora bien, el filósofo Séneca citaría y defendería a Epicuro aseverando que Epicuro aún era popular en el siglo I después de Cristo (d.C). Pero esto no evitó que entre los siglos I y II d.C. , el epicureismo entrara en declive.

Este declive no sólo era motivado por el ferviente crecimiento del Cristianismo sino también porque no podía competir con el estoicismo. Corriente filosófica que tenía un sistema ético más a la par con los valores romanos tradicionales. El epicureismo fue la corriente filosófica que más se enfrentó con las creencias cristianas, esto se debe a que esta última creía que el alma era mortal, negando así la existencia de una vida después de la muerte además de negar que lo divino tuviese un papel activo en la vida humana.

Epicuro

​A pesar de estas creencias opuestas, DeWitt argumentaba que el epicureísmo ayudaba en muchos sentidos como por ejemplo a hacer  el camino a la expansión del cristianismo, esto debido a su gran énfasis en la importancia del amor, el perdón. Estas dos corrientes eran las primeras representaciones cristianas de Jesús las cuales son similares a los dogmas centrales del Epicureísmo.

Muchos romanos no aceptaban de buena forma al epicureísmo puesto que consideraban la búsqueda de “voluptas” traducido al español como “placer” era lo opuesto al ideal romano del “virtus” traducido como la “virtud masculina”. Considerando esto, con frecuencia los romanos estereotipaban a los epicúreos como débiles y afeminados.  Por otro lado, el filósofo Sexto Empírico rechazaría las enseñanzas de los epicúreos ya que los consideraba como “dogmaticistas” teológicos. ​

Durante el siglo II d. C., el epicureísmo sufriría un renacimiento gracias al filósofo Diógenes de Enoanda quien tallaría las obras de Epicuro en una pared de pórtico. Otro gran salvador del epicureísmo fue Diogeniano quien defendió a esta corriente frente al neoplatonismo y además los fragmentos de polémica del debate contra el estoico Crisipo podemos encontrarlos en la iglesia de Eusebio de Cesarea como un símbolo de la lucha del Epicureísmo.

En el Siglo II d.C los epicúreos comenzaron a participar de la filosofía acordando una armonización de teorías de forma muy similar a lo hecho por el eclecticismo.

Durante la Edad Media, Epicuro pudo ser conocido gracias a Cicerón y a las polémicas de los Padres de la Iglesia, pese a ello, poco a poco esta filosofía se iría diluyendo. Los últimos resquicios de esta corriente se datarían entre los siglos IV y V donde Epicuro es mencionado por el filósofo conocido como Palladas.​ El Epicureísmo llegaría a su fin a principios del siglo V siendo catalogado como una corriente virtualmente extinta.

Las ideas de Platón y Aristóteles podía ser adaptables a los ideales cristianos mientras que las ideas de Epicuro no sólo eran difíciles de entender sino que tampoco eran muy estimadas por los filósofos del momento.​ No sería sino hasta el Renacimiento que el Epicureísmo volvería a estar en la palestra de la filosofía de la época.

Los aportes a la filosofía de Epicuro

Al conocer un poco de la historia no sólo de Epicuro y sobre el Epicureísmo le dimos sentido a los pensamientos de Epicuro y de cómo este llevaba su vida. Esto tuvo un gran impacto en la filosofía por lo tanto es importante conocer los aportes de la filosofía de Epicuro y a continuación hablaremos de ello.

Teoría del conocimiento

Al igual que la filosofía de Aristóteles, la epistemología de Epicuro es empirista, esto se traduce en que la sensación viene a ser la base de todos los conocimientos y este se produce cuando el perfeccionamiento se deriva de los cuerpos y llegan hasta nuestros sentidos. Por su parte, los sentidos se encargan de recogen las imágenes o “eídola” que se pueden traducir como “Simulaciones” que desprenden los cuerpos.

Ahora bien, estos “eídola” se conforman por átomos muy sutiles y se pueden transmitir como ondas que son capaces de penetrar en el órgano sensorial y así producir lo que se conoce como la impresión.​

Ante cualquier tipo de sensación el ser humano tiene una reacción que puede ser placentera o dolorosa. Esto abre paso a los sentimientos que son en esencia la base de la moral. Cuando estas sensaciones se repiten varias  veces se graban en la memoria y esto es lo que según Epicuro conforman las ideas generales las cuales sirven para reconocer nuevas sensaciones.

Para que las sensaciones formen una base adecuada deben estar dotadas de la bastante claridad, lo mismo ocurre con las ideas. En caso de que las sensaciones o las ideas no sean claras, esto podría conducir al error y los errores parten únicamente de los juicios.

Diógenes Laercio comenta sobre un cuarto proceso de conocimiento que se deriva del Epicureísmo. Además de las sensaciones, los sentimientos y de las ideas generales, existen las  proyecciones imaginativas que se derivan del entendimiento o bien de la mente. Por medio de estas proyecciones podemos imaginar la existencia de elementos como lo pueden ser los átomos o el vacío, elementos que no pueden ser captados por los sentidos.

Epicuro

Todos estos aspectos previamente mencionados son solo principios los cuales rigen el modo en el que conocemos la realidad. El resultado de la aplicación de estos sentidos conlleva a la conclusión de que la naturaleza puede ser detallada por Física que vendría siendo el segundo pilar de la filosofía epicúrea. Uno de estos postulados físicos del Epicureísmo es que las sensaciones rigen la verdad de las proposiciones y no en sentido contrario. Por esta razón la lógica queda un poco marginada en la teoría del conocimiento de Epicuro.

Teoría del lenguaje

Para Epicuro existía una relación entre el conocimiento y el lenguaje., esto bajo una teoría naturalista evolucionaria y gradual del lenguaje propuesta por el mismo Epicuro. Este filósofo aseguraba que el lenguaje no es un invento humano sino un producto del ambiente del hombre y a su vez de su constitución física.

Por otro lado, Epicuro aseguraba que el significado de una palabra era un significado natural, tomando la concepción del lenguaje de Epicuro. Ahora bien, este significado queda cubierto por el uso que el humano le da a la palabra. Además, era responsabilidad del humano volver al significado natural de la palabra para retornar a las ideas preconcebidas y de esta forma recurrir a las fuentes del conocimiento humano. Esta teoría era una total oposición a la concepción dialéctica.

El placer

Epicuro consideraba que la felicidad es el fin de la vida, este filósofo convenía que las personas debían vivir en continuo placer. Este punto de su doctrina ha sido centro de muchas malas interpretaciones. A pesar de ello, Epicuro hizo una meticulosa categorización de los placeres  indicando cuáles son recomendables y cuáles no. El placer fundamental según Epicuro era el de la Tranquilidad del Alma el cual se conocía como “Ataraxía”, esto en complemento con la ausencia de dolor que se le conocía como “aponía”.

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Tipos de placeres

Con esta categorización de los placeres, se derivarían los tipos de placeres según Epicuro, en total son 5 placeres, de este total, 3 son placeres catalogados como naturales y los 2 restantes son placeres del hombre los cuales son diferentes pero se unen en el cuerpo y el alma del humano. A continuación hablaremos sobre estos 5 placeres según Epicuro

  • Natural y necesario: En esta categoría entran las necesidades físicas básicas como es la alimentación, la sed, el abrigo y el sentido de seguridad.
  • Naturales y no necesarios: Vendrían siendo el disfrutar de una comida sabrosa, los placeres de carácter espiritual y el placer sexual.
  • Innaturales e innecesarios: Estos placeres son considerados como superfluos como pueden ser  la fama, el poder político y el prestigio.
  • Placeres del cuerpo: Son catalogados como los más importantes para Epicuro, estos placeres en el fondo son la búsqueda de la carencia de apetito y dolor corporal.
  • Placeres del alma: El placer del alma es superior al placer del cuerpo según Epicuro, esto se debe a que el corporal tiene vigencia en el momento presente pero es fugaz y temporal. Por su parte, los placeres del alma son duraderos y pueden eliminar los dolores del cuerpo.

Recomendaciones sobre el Placer

Así como Epicuro categorizo a los placeres, también formularía  algunas recomendaciones en torno a todas estas categorías. A continuación hablaremos sobre las recomendaciones más importantes:

  • El hombre debe buscar satisfacer los deseos naturales necesarios de la manera más económica posible.
  • Los deseos naturales innecesarios se pueden perseguir hasta que la satisfacción sea del corazón pero no se debe ir más allá.
  • No se deben arriesgar la salud, la amistad y  la economía para buscar satisfacer un deseo innecesario ya que esto conduciría a un futuro sufrimiento.
  • Se deben evitar completamente los deseos innaturales innecesarios ya que el placer o satisfacción que producen es fugaz.

Epicuro sostenía que todo placer es un bien que siempre tendrá como compañía la naturaleza. Por otro lado, los placeres vanos no son buenos ya que al pasar del tiempo traerán dolor y por otro lado son los más complejos de conseguir y por ende, los más fáciles de  perder. Además de esto, Epicuro habla de la importancia de tener la virtud de elegir y comprender la estima que los placeres pueden producir.

En lo que respecta a las virtudes, estas son la sencillez, la moderación, la templanza, la alegría, entre otras virtudes del humano. Epicuro concebía que era imposible vivir de forma placentera sin vivir de forma virtuosa y viceversa. El poder de discernir de los diferentes placeres y la virtud de la prudencia permiten que nos acerquemos a una vida feliz.

Epicuro siempre estuvo agradecido con la naturaleza puesto que esta había hecho las cosas necesarias fáciles de lograr mientras que las innecesarias las hizo difíciles de obtener. Este filósofo vivió una vida acorde a su filosofía puesto que comía una dieta simple y ocasionalmente bebía una copa de vino

Aportes a otras ciencias

Además de La Filosofía, Epicuro logró calar en otras ramas de la ciencia como la física, la teología, la política y la ética. Por esta razón, a continuación abordaremos los aportes de Epicuro a estas ciencias.

Física

En La Física, Epicuro se caracterizo por ser un materialista, puesto que él concebía que toda la realidad se conformaba por dos elementos fundamentales. Uno de estos elementos eran los átomos los cuales tenían forma, extensión y peso y por otro lado el vacío que no es más que el espacio en el cual los átomos se desplazan.

Los átomos

Esta concepción de los átomos inicia con una carta que Epicuro le escribió a Heródoto donde pasmaba la frase “nada surge de la nada”. Con ello indicaba que todos los eventos tenían su causa, independientemente que esta fuese conocida o no. Esta percepción se debía a que ninguna cosa se podría generar de cualquier forma de material y era algo que nunca se había observado.

En este mismo orden de ideas, Epicuro aseguraba que “Nunca nada pasa a la Nada”, esto quería decir que en donde las cosas se disiparían sería un lugar inexistente. Considerando esto, Epicuro afirmaba que la totalidad de las cosas siempre ha sido como lo es en la actualidad y que se mantendrá así ya que no existe nada que lo pueda cambiar.

Epicuro siempre estuvo en contra de muchas concepciones de Aristóteles, entre estas podríamos decir que Epicuro creía que los átomos eran físicamente indivisibles pero podrían ser divisibles de forma matemática. Por otro lado, la forma del átomo se constituía de diversas partes, las cuales propiamente eran matemáticamente indivisibles, en caso de que estas fuesen divisibles, serían infinitamente grandes ya que tendrían un número infinito de partes.​

Una de las afirmaciones más importantes de Epicuro es que las distintas cosas que hay en el mundo se derivan de diversas combinaciones de los átomos. El ser humano en sí mismo no es más que un compuesto de átomos. De hecho, para Epicuro el alma está formada por una clase especial de átomos los cuales son más sutiles que los que componen al cuerpo. Bajo esta consideración, cuando el cuerpo muere, por ende el alma muere con el cuerpo.

Ética

Las ideas filosóficas de Epicuro conllevan a hablar de la ética puesto que su filosofía tenía como fin llevar a quien practica a la felicidad con base en la autonomía y la tranquilidad del ánimo a la Ataraxia. Este filósofo sostenía que la felicidad es el fin de todo ser humano.

La Ética de Epicuro tenía dos polos que eran completamente opuestos, El primero era el miedo el cual debía ser evitado y el potro polo era el placer que debía ser perseguido al estar considerado como bueno y valioso. Las ideas de placer de Epicuro iban más allá del placer carnal y se centraban en el placer de la calma y la tranquilidad

Política

En contraposición a las ideas de los estoicos, los epicúreos mostraban poco interés en participar en la política ya que según ellos generaba problemas. En vez de participar en la política, los epicúreos preferían abandonar de la vida en la ciudad.​

Estos filósofos tenían un lema que era “vive la vida sin llamar la atención”​, con ello querían transmitir que se debía vivir sin encontrar la gloria, la riqueza o el poder y que de forma anónima podíamos disfrutar de pequeñas cosas como lo pueden ser las amistades.

Justicia

En lo que respecta a la justicia concebida por Epicuro, se trataba básicamente de una reflexión sobre la fundamentación racional de la justicia implementada en la antigua filosofía griega. Esto quiere decir que tanto Platón como  Aristóteles creían en la existencia de una forma de justicia universal la cual se sustentaba en la sabiduría, la prudencia y la  ley natural.

Por su parte, Epicuro negaba dichos principios y su teoría de la Justicia se sustentaba  en un contrato social donde no se hace sufrir o se daña en las relaciones en lugares o momentos determinados. Por otro lado, para Epicuro las leyes que promovían la felicidad eran útiles y justas y las que no promovían la felicidad eran injustas.

Teología

En una carta que escribió Epicuro a Meneceo se pueden apreciar un breve resumen de sus concepciones morales y teológicas. Epicuro concebía a los dioses como seres compuestos de átomos que perduraban en el tiempo, argumentando que los dioses son comprendidos por la mente.  Por otro lado, Epicuro invitaba a no temer de los dioses puesto que son seres perfectos y por ende felices, por lo cual no lastimarían a nadie.

Críticas a la doctrina de Epicuro

Las doctrinas de Epicuro son sumamente llamativas debido a lo avanzado que fueron para su época y la gran prevalencia que tiene en los tiempos modernos. Como ejemplo de ello podemos tomar a su concepción física atomista la cual encaja perfectamente con la ciencia actual.  A pesar de ello, es común ver fallas en sus doctrinas las cuales han sido objeto de críticas por otros filósofos y por ello las abordaremos a continuación.

Críticas a la Filosofía de Epicuro

Un punto bastante positivo de la filosofía de Epicuro es que invitaba a filosofar a todo el mundo, sin poner restricciones por clase social, edad o inclusive sexo. Este filósofo concebía que la filosofía era un saber práctico que tenía como fin alcanzar la felicidad, lo que el llamó como Ataraxia.

Caso contrario, para los filósofos Platón y Aristóteles, la filosofía consistía en alcanzar la verdad por medio del debate en la Academia o bien en el Liceo. Mientras tanto, Epicuro era amado y reconocido por ser un detractor del debate haciendo que los epicúreos memorizasen sus doctrinas como un dogma.

Su dogma de la Ataraxia que consistía en el ánimo sereno e imperturbable era el camino a la felicidad, poniéndolo incluso por encima de la Aponía que se definía como la ausencia de dolor físico. Esto no concordaba con los discursos agresivos que lanzaba en contra de los filósofos que se oponían a sus ideas como Nausífanes llamándolo analfabeto, a Aristóteles lo acusó de vender drogas y a Heráclito como un revolvedor. Estas acusaciones y sus creencias no iban muy de la mano.

Su doctrina es catalogada como bastante egoísta y egocentrista puesto que su ética se orienta al placer individual y personal. A pesar de ello, había una frase de Epicuro donde podemos ver quizás una concepción menos egoísta de su filosofía, esta frase versa así “es más agradable conceder un beneficio que recibirlo”. A pesar de ello, el trasfondo sigue siendo egoísta puesto que  haciendo el bien a otros igual obtenemos placer pero con nosotros mismos.

En ese mismo orden de ideas, la amistan tan alabada por Epicuro nace igualmente del  interés. Dicha amistad puede mantenerse simplemente por el placer que nos aporta a nosotros mismos disfrutar de la compañía de ese amigo.

Finalizando con la filosofía de Epicuro, este se encargo de criticar a las otras filosofías de la época ya que eran diseñadas para una clase social ociosa y gente acomodada que tenía la capacidad de perseguir los ideales teóricos del saber. Ahora bien, Epicuro paso su vida en El Jardín de una forma muy cómoda y disfrutando de los placeres que el quisiera, siendo un poco hipócrita con la crítica a los otros filósofos.

Críticas a la Física de Epicuro

La física de Epicuro es bastante materialista en comparación a la de otros filósofos alegando que todo se componía de átomos. Además de materialista era mecanicista puesto que no existía una intervención divina sino que las cosas ocurrían por el azar.

Existía cierta incoherencia en esta teoría atomista de Epicuro puesto que Aristóteles sostenía que todo lo que tenía peso caía. Por su parte Epicuro proponía la “Parénclesis” la cual consistía en una desviación espontánea en la trayectoria de los átomos, todo esto por azar. Este postulado era bastante forzado, tanto así que siempre estuvo en la búsqueda de no admitir la existencia de una entidad que ordenase al universo.

En esta visión física Atomista de Epicuro, se puede visualizar un miedo a la muerte ya que este filósofo argumenta que el alma está hecha de átomos los cuales al morir simplemente se disgregan. Ahora bien, para su concepción física, todos los átomos son iguales pero esto se contrapone a lo dicho por él mismo que señala a los átomos del alma como diferentes a los del cuerpo.

Críticas a la Teología de Epicuro

Con respecto a la Teología propuesta por Epicuro, esta suele ser muy tibia ya que no niega de forma directa la existencia de los dioses si no que argumenta que al ser perfectos son felices y por ende no desean intervenir en la vida de los humanos.

Críticas a la Política de Epicuro

En lo que respecta a la Política concebida por Epicuro, si bien es cierto que odiaba la política, tuvo una pequeña intervención en lo que respecta a la Justicia. Este filósofo invitaba a cumplir las lees propuestas por la ciudad, pero no tanto porque no esté bien cometer una injusticia sino porque violar las leyes atenta contra la Ataraxia debido al miedo por el castigo de violar una ley. Podría interpretarse esto como una concepción un tanto contradictoria por parte de Epicuro.

En este artículo pudimos conocer sobre Epicuro, un filósofo griego que baso sus doctrinas en la  búsqueda de la felicidad por medio de los placeres. Esta felicidad sería conocida como Ataraxia y estaba vinculada al placer de la paz y la tranquilidad del alma, también este filósofo sostenía que los placeres del cuerpo eran necesarios para la felicidad siempre y cuando no se llegara a los excesos. Esta fue una filosofía bastante controvertida para la época debido a sus concepciones bastante liberales, pese a ello, perduraría poco en el tiempo. También te pueden interesar los siguientes artículos:

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