Psicología de la anormalidad y comportamientos inusuales

La Psicología de la anormalidad es una rama de la psicología que está dedicada a estudiar la anormalidad que se presenta en el comportamiento humano, así como en sus emociones y el pensamiento. En el artículo de hoy nos dedicaremos a realizar una exposición acerca de todo lo que conlleva este estudio, su historia, sus teorías y más.

psicología de la anormalidad

¿Qué es la psicología de la anormalidad?

La psicología de la anormalidad es una división de la psicología en donde se estudia los patrones inusuales en el comportamiento de los individuos, así como en sus emociones y pensamiento, que puede o no verse vinculada con el agravamiento de un trastorno mental importante.

A pesar de que en la actualidad existan diversas ramas dedicadas al estudio de la anormalidad en el ámbito conductual, este campo esta centrado directamente a la investigación de lo inusual dentro del contexto clínico.

Historia y desarrollo

Con el paso de los años, las sociedades han intentado dar sentido a lo anormal que ocurre en el comportamiento humano a través de diferentes teorías y perspectivas. Todo comienza con las poblaciones que sufrían a causa de la hambruna, los animistas creían que las personas con esta clase de patologías estaban poseídos por espíritus demoníacos.

De esta manera, este pensamiento pronto se vio asociado con la trepanación, una práctica que consistía en realizar una pequeña incisión en el cráneo del paciente para liberar a dichos espíritus. Otra respuesta que se dio para la liberación de dichos espíritus fue el exorcismo.

Según la interpretación de las autoridades religiosas, el exorcismo era la forma de liberar a los espíritus malignos que causaban este comportamiento inusual en los individuos. En algunas circunstancias, las personas que demostraban este tipo de comportamiento anormal eran exiliados de la sociedad o peor, eran acusados de practicar la brujería y sentenciados a muerte.

Dos inquisidores católicos escribieron el Malleus Maleficarum que traducido del latín significa “El martillo contra brujas”, empleado por muchos otros inquisidores y cazadores de brujas. Durante un tiempo, el comportamiento desviado y las patologías mentales eran utilizadas como un pretexto para la persecución de personas.

Posteriormente, se presentó la idea de llevar a las personas con esta patología a un lugar denominado asilo en el año 1547, cuando el Rey Enrique VIII de Inglaterra fundó el asilo Santa María de Bethlehem en Londres. No obstante, este edificio con el nombre de Bedlam, fue famoso por tener las peores condiciones.

A pesar de esto, los asilos permanecieron una gran parte de la Edad Media y el Renacimiento. Por lo general, estas instituciones eran conocidas por sus condiciones deplorables. Los individuos denominados pacientes eran vistos como una carga para la sociedad y por esta razón eran encerrados, además de ser tratados como animales en lugar de personas que requerían de tratamiento médico.

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No obstante, algunos de ellos si recibieron un tratamiento médico, puesto que para ese entonces surgía la curiosidad acerca del comportamiento anormal, pero muy pocas veces se realizaron investigaciones. Los pacientes dentro de estos asilos en muchas ocasiones eran exhibidos para fines de lucro, ya que no se les atribuía humanidad. En líneas generales, los asilos de la época eran modificaciones de reclusorios penitenciarios.

Ya finalizando el siglo XVIII la idea de un tratamiento humanitario para los pacientes fue aceptado gracias a los estudios del doctor Philippe Pinel en Francia. El mismo propuso la idea de tratar a los pacientes con amabilidad y respeto, en lugar de la crueldad que le impartían.

En un principio sus ideales se miraron con recelo cuando propuso la eliminación de las cadenas en los pacientes. Sin embargo, sus experimentos de tratarlos con amabilidad mostraron grandes avances, lo que ayudó de gran medida al establecimiento de una nueva reforma en donde se les obligaba a las instituciones a tratarlos de la mejor manera.

¿Cuál es el objeto de estudio?

Dentro del campo de la psicología de la anormalidad se han encontrado diferentes razones por las cuales surge esta patología, al emplear variadas teorías del comportamiento psicológico en general. A pesar de esto, hoy en día todavía quedan muchas dudas acerca de qué significa realmente el término ‘anormal’.

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El ámbito de esta rama se encarga de estudiar dos tipos de comportamiento el adaptativo y mal adaptativo. Este último tipo sugiere que existen diversos problemas y da a entender que el individuo es vulnerable por lo que no puede hacer frente al estrés que esto le supone lo que desemboca problemas en su vida cotidiana.

Conceptos de anormalidad

A pesar de las diferentes investigaciones que se han realizado en el ámbito de la psicología de la anormalidad, todavía no se ha encontrado una única forma en la que se puede definir el término ”anormal”. Los conceptos que recibe esta palabra vienen dados por las explicaciones psicológicas y explicaciones biológicas, exponiendo además puntos de vistas filosóficos como el dualismo del alma y el cuerpo del hombre.

Por mucho tiempo las personas han intentado encontrar la mejor manera en la que se puede difinir el comportamiento anormal y el como se puede controlar. Dentro de la historia han existido tres maneras para dar respuesta de esta incógnita: las tradiciones sobrenaturales, biológicas y psicológicas. Sin embargo, la primera postura se ha abandonado por no dar resultados verdaderos.

En este sentido, el paradigma psicológico esta centrado en las causas humanísticas, cognitivas y conductuales y los efectos de la psicopatología. Mientras que la perspectiva biológica incluye las teorías que que hablan de los factores físicos, como la genética y la neuroquímica.

Asimismo, actualmente la palabra anormal ha sido definida de diferentes maneras. No obstante, se ha llegado a consenso en el cual el comportamiento inusual de una persona puede ser conceptualizado de la siguiente forma:

  • Anomalía estadística: El mismo establece que un comportamiento o una característica es importante para un porcentaje bajo de la población. No obstante, esto no sugiere que los individuos de esta población estén sufriendo de algún trastorno mental.
  • Anomalía psicométrica: En este caso un comportamiento anormal o una característica inusual es toda aquella que se aleje de la dispersión normal de una población, es decir, que este lejos del promedio. Sin embargo, esto no especifica una enfermedad mental en particular.
  • Conducta desviada: Una conducta desviada no siempre se ve asociada con una enfermedad mental, dado que la misma puede ocurrir sin conducta desviada, y este comportamiento puede darse son el trastorno.
  • Combinaciones: Este término añade la angustia, disfunción, procesos psicológicos distorsionados, respuestas inapropiadas en situaciones dadas y los daños que se producen en la persona que lo padece.

Explicaciones biológicas

Dentro de la perspectiva biológica, los trastornos mentales se le atribuyen causas biológicas mientras que en el enfoque psicológico las causas se relacionan con el desarrollo psicológico defectuoso y al contexto social. La perspectiva médica o biológica postula que la mayor parte de los comportamientos anormales pueden ser desencadenados por un factor médico, bajo la suposición de que todos los trastornos psicológicos son enfermedades.

El médico griego Hipócrates, que es considerado el padre de la medicina occidental, fue una de las grandes mentes que participó en la formación de la tradición biológica. Hipócrates y sus asociados escribieron el Corpus hipocrático entre los años 450 y 350 a.C, en el mismo argumentan que los comportamientos anormales pueden ser tratados como cualquier otra enfermedad.

Hipócrates veía al cerebro como un lugar para la conciencia, la emoción, la inteligencia y la sabiduría, alegaba que los trastornos que se vieran implicados con cualquiera de estas funciones entonces estaría localizado en el cerebro. Estas ideas más tarde fueron adoptadas por Galeno, el médico romano. El mismo amplió estas ideas y desarrolló una escuela del pensamiento para la tradición biológica que se extendió hasta bien entrado el siglo XVIII.

Este enfoque del estudio del comportamiento anormal se centra en las causas biológicas de la enfermedad mental, por lo que hace un énfasis importante en la comprensión de la causa subyacente de los trastornos, que pueden producirse o no por una herencia genética, trastornos físicos relacionados, infecciones y desequilibrios químicos.

Explicaciones psicológicas

Tal como lo dicta el modelo funcional del psicólogo Sigmund Freud: el Id, el Ego y el Superego son tres constructos teóricos que definen la forma en que una persona se relaciona con su mundo exterior y responde a las fuerzas internas.

El Id son los impulsos instintivos de una persona los cuales permanecen inconscientes. El superyó representa la conciencia y su internalización de las normas sociales y la moralidad. Mientras que el ego es una especie de mediador en donde da con un punto medio entre estos dos constructos principales.

Cuando hay un poco desarrollo del Superego, o un Superego mal desarrollado dentro de un individuo, da pie a la entrada de pensamientos inusuales y anormales que son contradictorios a las normas y creencias de la sociedad. Las creencias irracionales que son llevadas a cabo por obra de los temores inconscientes, pueden también resultar como un comportamiento anormal.

Terapias para la psicología de la anormalidad

Una vez que se ha expuesto todo lo que representa la psicología de la anormalidad asía como las definiciones y perspectivas desde la que se aborda el comportamiento inusual de los individuos, nos parece pertinente hacer una descripción de los diferentes tipos de terapia que existen actualmente para tratar a las personas con esta clase de patología.

Freud

La teoría psicoanalítica tiene su base en las exposiciones de Sigmund Freud. Las ideas inusuales y el comportamiento que desembocan son en muchas ocasiones el resultado de emociones reprimidas y recuerdos de la infancia de un individuo. De acuerdo con esta teoría, las represiones que generan los disturbios que la gente experimenta en su día a día deben se encontradas para así dar con su eliminación.

Para dar con su eliminación se emplean una gran variedad de métodos como la libre asociación, la hipnosis y la comprensión. Lo que se busca por medio de estas técnicas es el inducir una catarsis o liberación emocional en la persona en la que se debe contemplar la fuente del problema y a partir de allí trabajar.

De una misma manera, las etapas psicosociales de Freud también fueron un papel importante para el desarrollo de estos métodos, puesto que el mismo aseguraba que los comportamientos anormales que se manifestaban eran a causa de una represión que se quedó estancada en una etapa. Igualmente, los sueños fueron un papel importante en esta forma de terapia, dado que Freud los veía como una manera que tenía el inconsciente para manifestarse.

En esta técnica se le pedía a los pacientes que llevaran consigo un diario de sueños en donde los registraran y se discutieran durante las sesiones. Sin embargo, este método ha tenido muchas dificultades con respecto a la resistencia de la memoria o sentimiento reprimido y transferencia negativa al terapeuta.

Wolpe

La terapia de Wolpe estaba basada en los principios del conductismo, como por ejemplo el condicionamiento clásico y el operante. Esta postura surgió a inicios del siglo XX debido a las contribuciones de psicólogos como James Watson y B. F. Skinner. Esta corriente expone que todos los comportamientos que hacen las personas se debe a un estímulo y un refuerzo lo que da una respuesta.

A pesar de que el reforzamiento se hace para premiar un comportamiento esperado también se ha aplicado para eliminar una conducta indeseada. El punto de este tratamiento es el reforzar aquellos comportamientos menos anormales para que a la larga se vayan aceptando y la persona los integre.

Rogers

La terapia humanista de Rogers tiene como objetivo final la autorrealización. De esta manera, la terapia esta guiada directamente al paciente en contraposición al problema que lo aflige y el que desencadena el comportamiento anormal. El punto de esta terapia es centrarse en el paciente y en el problema, para de esta forma tratar los aspectos negativos de su vida y con suerte poder eliminar la conducta indeseable.

Ellis y Beck

La terapia cognitivo-conductual de Ellis y Beck tiene como finalidad influir en el pensamiento y la cognición de la persona a tratar. En este sentido, este método no solo se encuentra basado en los componentes de la terapia conductual sino también toma puntos claves de la psicología cognitiva.

Por lo que esta estilo de terapia no solo se dedica a los problemas de comportamiento de los clientes que podrían haber surgido a causa de una asociación de un estímulo con una respuesta, sino que también aborda esquemas negativos y percepciones distorsionadas del mundo que los rodea. Estos esquemas pueden ser la causa de la vida negativa del paciente.

 

Ha sido todo por el artículo de hoy, esperamos que la información proporcionada haya sido de gran ayuda. Le hacemos la invitación a leer también: Pedagogía experimental y pedagogía ambiental 

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