Todo lo que necesitas saber sobre Jürgen Habermas y sus aportes a la filosofía

Uno de los filósofos más leídos es indudablemente Jürgen Habermas. Sus libros han venido publicándose de forma sistemática, y en ocasiones abrumadora, a lo largo de los últimos cuarenta años. Todo lector interesado en los problemas de la sociedad contemporánea seguramente se ha topado con sus reflexiones sobre la ética y la teoría de la acción, la sociología y la filosofía del lenguaje.

Jurgen Habermas

¿Quién es Jürgen Habermas?

Habermas es uno de los filósofos vivos de mayor influencia y cuyas ideas aún se mantienen vigentes. Es el miembro más distinguido de la segunda generación de la Escuela de Frankfurt. Nunca ha dejado de ser crítico con las sociedades, particularmente aquellas donde impera el capitalismo avanzado.

En el campo de la filosofía del lenguaje, se consideran importantes sus teorías acerca de cómo el lenguaje es un instrumento esencial para la construcción y mantenimiento de la sociedad, sobre todo cuando cuenta con la fuerza de la opinión pública.

Sus teorías se originan en la “dialéctica de la ilustración” de Theodor W. Adorno y Max Horkheimer, con quien desarrolló un conjunto de ideas de una reflexión moral sobre la evolución del capitalismo avanzado. Un marxismo no ortodoxo era lo que plantea Jürgen Habermas, el cual deja de lado la noción de una organización únicamente productivista de la sociedad, la que, según él, llevaría al deterioro de la esfera vital.

Biografía

Jürgen Habermas nace en 1929, un 18 de junio, en la ciudad de Düsseldorf, Alemania, y su padre, Ernst Habermas, de fe protestante, se desempeñaba entonces como director ejecutivo de la Cámara de Industria y Comercio de Colonia. Jürgen confesaría más adelante que su padre era simpatizante del nazismo.

El seminario de Gummersbach, la localidad donde residía su familia, fue dirigido por su abuelo, y allí se quedaron viviendo hasta que Jürgen terminó sus estudios de secundaria.

El hecho de haber nacido con el paladar hendido le dificultaba hablar con claridad, siendo por ello objeto de burlas y rechazo por parte de los otros niños, lo que le llevó a vivir una infancia dura. No obstante haber sido sometido a cirugía correctiva en dos ocasiones, quedaría marcado por este defecto, lo que le llevó a reflexionar desde entonces sobre lo esencial de la comunicación.

Jurgen Habermas

Fue testigo, en su infancia y adolescencia, de los acontecimientos sociales que estaban ocurriendo en Alemania, época en que el nazismo ascendió al poder. Tras finalizar la Segunda Guerra Mundial, Habermas pudo cursar estudios en varias universidades: Gotinga (1949-1950), Zürich (1950-1951) y Bonn (1951-1954).

En 1954 obtuvo el doctorado en filosofía, aunque también adquirió amplios conocimientos en historia, psicología, literatura alemana y economía. Su primer artículo “Pensar con Heidegger contra Heidegger” fue publicado en 1953, y fue una crítica al libro de Martin Heidegger “Introducción a la Metafísica”. Reprobó fuertemente la postura de Heidegger sobre el nazismo.

Theodor Adorno le invitó en 1955 a ser parte del renovado Instituto para la Investigación Social en Frankfurt, donde aprendería sobre investigación social empírica, lo que le llevaría a redirigir sus estudios hacia una teoría crítica de la sociedad y a relacionarse con la Escuela de Frankfurt.

Se empleó como asistente de Adorno y le acompañó hasta 1959. Con los años pasaría a ser el más importante representante de la segunda generación de la Escuela de Frankfurt.  Más adelante fue reconocido como destacada figura en la “teoría crítica”, movimiento filosófico respaldado por esta escuela. Los jóvenes de los movimientos estudiantiles de los años 1960 fueron seducidos por esta corriente.

Trabajó como profesor titular en la Universidad de Frankfurt de 1964 a 1971, y fue específicamente en el año 1968, que, tras la publicación de su libro “Conocimiento e Interés”, sería catapultado a la fama y obtendría reconocimiento internacional.

Jurgen Habermas

Tras abandonar su cátedra en Frankfurt impartió clases como profesor de filosofía en Heidelberg. Dirigió el Instituto Max Planck en Stamberg de 1971 a 1980. Concursó y obtuvo la cátedra de Filosofía y Sociología en la Universidad Goethe de Frankfurt en 1983, labor que ejercería hasta jubilarse en 1994, año en que fue reconocido como profesor emérito.

Aún se mantiene activo como docente, gracias a haber recibido los títulos “Permanent Visiting Professor” de la Northwestern University (Evanston, Illinois) y “Theodor Heuss Professor” de The New School (Nueva York). Pese a haber superado ya los 90 años aún acostumbra conceder entrevistas y sigue aportando ideas a la filosofía del siglo XXI.

Le fue otorgado en 1986 el Premio Gottfried Wilhelm Leibniz de la Fundación Alemana de Investigación, máxima reconocimiento que se otorga a los investigadores. Obtuvo el distinguido Premio de la Paz de Los Libreros Alemanes en 2001 y, en 2003, fue galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales. Más adelante se le concedería el Premio Holberg por sus aportes a la filosofía y la sociología.

Ha sido reconocido como doctor honoris causa por varias universidades internacionales: Jerusalén, Buenos Aires, Hamburgo, Northwestern University Evanston, Utrecht, Tel Aviv, Atenas y la New School for Social Research de Nueva York. Es miembro activo de la Academia Alemana de la Lengua y Poesía.

Obras

Jürgen Habermas es un autor muy prolífico, ya que ha escrito más de 200 libros sobre filosofía y otros temas relacionados. Entre ellos destacan:

  • 1962: Historia y Crítica de la Opinión Pública.
  • 1963: Teoría y Práctica; Teoría y Praxis. Estudios de Filosofía Social.
  • 1967: La Lógica de las Ciencias Sociales.
  • 1967: Hacia una Sociedad Racional.
  • 1968: Tecnología y Ciencia como Ideología.
  • 1968: Conocimiento e Interés.
  • 1973: Problemas de Legitimación en el Capitalismo Tardío.
  • 1976: Comunicación y la Evolución de la Sociedad.
  • 1976: Sobre la Pragmática de la Interacción Social.
  • 1981: Teoría de la Acción Comunicativa, 2 vols.
  • 1983: Conciencia Moral y Acción Comunicativa.
  • 1983: Perfiles Filosófico-Políticos.
  • 1985: El Discurso Filosófico de la Modernidad.
  • 1985: El Nuevo Conservadurismo.
  • 1986: La Nueva Oscuridad; La Crisis del Estado Benefactor.
  • 1988: Pensamiento Posmetafísico.
  • 1991: Justificación y Aplicación.
  • 1992: Facticidad y Validez. Sobre el Derecho y el Estado Democrático de Derecho en Términos de Teoría del Discurso.
  • 1992: Entre Hechos y Normas: Aportes a una Teoría Discursiva del Derecho y la Democracia.
  • 1992: Sobre la Pragmática de la Comunicación.
  • 1996: La Inclusión del Otro. Estudios de Teoría Política.
  • 1997: Una Republica Berlinesa (Colección de entrevistas con Habermas).
  • 1998: La Constelación Posnacional. Ensayos Políticos.
  • 1998: Religión y Racionalidad: Ensayos sobre la Razón, Dios y la Modernidad.
  • 1998: Verdad y Justificación.
  • 2003: El Futuro de la Naturaleza Humana. ¿Hacia una Eugenesia Liberal?
  • 2005: Vieja Europa, Nueva Europa, Corazón de Europa.
  • 2006: El Occidente Escindido.
  • 2007: Dialéctica de la Secularización. Sobre la Razón y la Religión ​(con Joseph Ratzinger).
  • 2008: Entre el Naturalismo y la Religión: Ensayos Filosóficos.
  • 2009: Europa: El Proyecto Vacilante.
  • 2012: La Crisis de la Unión Europea.
  • 2019: Esto También es una Historia de la Filosofía.

Teorías más importantes de Jürgen Habermas

Los más importantes aportes de Jürgen Habermas a la filosofía contemporánea fueron sus teorías de la acción comunicativa, la ética del discurso y la democracia deliberativa.

La Democracia Deliberativa

Habermas nos advierte que su concepto de una democracia deliberativa es solo un modelo más. Pero se diferencia en que es capaz de brindar soluciones a las dificultades que pudiesen experimentar los distintos sistemas de asociación política.

Este modelo de democracia se estructura sobre la relación existente entre derecho y política y, al igual que otros modelos, necesita que su aplicación se estime indispensable, lo cual implica que una sociedad quiera y deba constituirse como una comunidad legalmente establecida.

La igualdad entre los ciudadanos es la primera condición a cumplir por ese modelo, para lo cual se requiere que sus opiniones sean válidas para poder ser tomadas en cuenta. Es un aporte necesario para un mejor convivir social sobre bases legales.

El Estado deberá asumir algunos compromisos con su comunidad para que lo anterior se cumpla: “El Estado deberá responsabilizarse por formalizar el espacio deliberativo con el que se conectará libremente tanto con el colectivo como con el ciudadano, formalizando así la soberanía popular”.

Bajo el modelo de Habermas, las normas son flexibles, están expuestas a cambios cuando, a través del ejercicio de la razón, lo determine la opinión pública. Tal ejercicio se hace efectivo mediante lo que el filósofo llama acción comunicativa. Este modelo es optimista ante la idea de una sociedad que se regula a sí misma por medio del ejercicio racional.

Acción Comunicativa

En busca de darle forma a su Teoría Crítica de la Modernidad, Habermas planteó el concepto de acción comunicativa. El filósofo alemán analizó cómo la interacción humana logró evolucionar hasta utilizar signos lingüísticos, luego de haberse basado por milenios en ritos y en lo sagrado. Pudo alcanzar ese nivel gracias al poder de la razón que se encuentra detrás de las verdades expuestas a crítica.

Así como en la reproducción cultural, también en la interacción social o en el desarrollo de la personalidad, se tornan cada vez más efectivas las estructuras de acción comunicativa basadas en un compromiso.

Jürgen Habermas es del criterio que no hay mente, ni nada que se pueda pensar sin que exista un lenguaje. Si un humano ha nacido en una comunidad lingüística, el lenguaje es, contradictoriamente, preliminar a éste, toda persona que quiso decir algo debe haberlo previamente considerado.

Habermas reconoce esta independencia del lenguaje y construye su teoría filosófica en base a lo que denomina los supuestos universales del habla: las suposiciones que ha de considerar todo hablante antes de articular palabra, ya que son “preceptos” del lenguaje.

Estas suposiciones son verídicas en cualquier lengua, por ende, universales. El que habla no puede dejar de aspirar, si es que desea comunicarse efectivamente. Para ello debe:

  • Ser inteligible en lo que dice.
  • Decir la verdad.
  • Ser recto para su acto de habla con respecto a su contexto.
  • Ser veraz en lo que expresa de su pensamiento.

Las suposiciones citadas son los que conforman el fundamento de validez del habla. Según Habermas, el uso del lenguaje debe primordialmente estar dirigido a ser utilizado para entender. Contribuir a la comunicación es la finalidad del lenguaje, y para lograr comunicarnos se necesita de estas cuatro suposiciones, y el lenguaje nos “exigirá” cumplirlas.

Ética del Discurso

La ética del discurso es una teoría cuyo objetivo es sentar las bases para dar validez a las proposiciones y juicios morales mediante el examen de las premisas del discurso. Los filósofos alemanes considerados como los grandes e inevitables referentes fueron lo que construyeron la ética discursiva contemporánea. ​

Lo que Jürgen Habermas pretende con su ética del discurso es tratar de explicar los alcances de la racionalidad comunicativa en el contexto de la intuición moral y la validez normativa. Es una tarea teórica compleja para el replanteamiento de las ideas fundamentales de la ética deontológica kantiana.

La ética del discurso es una tentativa de explicar la naturaleza universal y obligatoria de la moral al invocar los compromisos a los que sirve la racionalidad comunicativa. Un principio moral que no se encuentre solo fundamentado en intuiciones o comprensiones de un era o cultura determinada, sino que sea universalmente válido, es lo que pretende establecer la ética discursiva.

Influencia y Críticas

Para el desarrollo de sus teorías, Habermas recibió influencias de connotados pensadores como Weber, Durkheim, Mead, Freud, Marx, Dilthey, Parsons, Kant, Schelling, Hegel, Kierkegaard, Apel, Heidegger, Piaget, Horkheimer, Adorno, Marcuse, Wittgenstein, Peirce, Austin, Abendroth, Dewey, Rawls, Bühler, entre otros.

Debido a que regularmente impartía clases en universidades extranjeras, particularmente en Estados Unidos, y al hecho de que sus trabajos más relevantes han sido traducidos a más de cuarenta idiomas, sus teorías son conocidas, analizadas y debatidas en todo el orbe.

Fue criticado por el hecho de que su padre, Ernst Habermas, quien en un principio fue un simple simpatizante del nacionalsocialismo, fue miembro del partido nazi a partir de 1933. El propio Jürgen fue líder de la agrupación Jóvenes Alemanes (Jungvolk), que era una sección de las Juventudes Hitlerianas.

Habermas escribió en 1999 un artículo para la revista alemán Die Zeit en donde abordaba la guerra de Kosovo. En el escrito estuvo de acuerdo con la intervención de la OTAN en el conflicto. Por otro lado, en 2001 Habermas fue de la opinión de que Estados Unidos no debería invadir a Irak.

El liderazgo de la Canciller Alemana Angela Merkel durante la crisis de la deuda europea de 2009 fue también criticado por Habermas. De acuerdo al sociólogo alemán Wolfgang Streeck, la crisis que padeció entonces Europa fue ocasionada por el tipo de federalismo que había propuesto Habermas, lo cual provocó que ambos se enfrentarán en 2013.

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