El Templo de Adriano, templo romano que fue construido en el año 145

El Templo de Adriano fue un templo edificado en el año 145 como un homenaje al emperador romano Adriano, el cual es considerado como uno de los Cinco Emperadores Buenos. En el artículo de hoy nos dedicaremos a realizar un recorrido acerca de este templo, así como su historia, arquitectura y detalles sobre el emperador.

Templo de Adriano

Historia del Templo de Adriano

Uno de los lugares más importantes e imponentes de toda Roma es el Templo de Adriano, el cual se considera como uno de los lugares históricos más relevantes del mundo. Este hecho no solo se le otorga a su increíble estructura sino también por el Palacio de la Bolsa. Una construcción realizada años después durante el siglo XVI y que en su fachada conserva algunos restos de este templo.

De una misma manera, dentro de esta edificación se puede apreciar en ciertas ocasiones deslumbrantes exposiciones, por lo que no es de extrañar que en una visita en su interior se encuentren piezas de arte moderno.

El Templo de Adriano se construyó en el año 145 DC como una petición de Antonino Pío, el sucesor del emperador Adriano como un homenaje a este imponente emperador romano. Su construcción constaba de 15 columnas (aunque en la actualidad solo consta de 11) y con una decoración con relieves que representaban las provincias del imperio.

Para centrar un poco la historia, el Publio Elio Adriano nació en el año 76 DC y fue un emperador romano entre los años 117 DC y 138 DC. Una de las acciones más importantes durante su reinado fue la extensión geográfica más amplia de la historia.

La filosofía era una de las aficiones del emperador Adriano. Su periodo como emperador además de recordarse por sus enormes campañas militares, se caracterizó principalmente por sus reformas realizadas a la administración del imperio las cuales constituyeron una modernización de la misma, con la colaboración directa de expertos y tecnócratas. Adriano murió a los 62 años, en el año 138 DC, en su villa de Baiae.

¿Cuándo fue construido?

Existen ciertas discrepancias acerca del año en el que fue edificado este templo, las fechas más habituales aseguran que el mismo fue construido en el año 130 o en el 145. Este hecho ha sido un debate entre los historiadores, sin embargo la gran mayoría de ellos apoya que el Templo de Adriano fue construido en el año 145.

¿Quién fue Adriano?

Publio Elio Adriano, también conocido durante su reinado como el Imperator Caesar Divi Traiani filius Traianus Hadrianus Augustus, y Divus Hadrianus luego de su deificación, se le conoció más comúnmente como Adriano, el emperador del Imperio romano durante los años 117 a 138.

Fue un miembro de la Dinastía Ulpio-Aelia​ y el tercero dentro del grupo de los Cinco Emperadores Buenos. De una misma manera, también fue el segundo de los emperadores hispanos, durante su gobierno, el Imperio Romano alcanzó la mayor extensión territorial de su historia en el año 125. Adriano destacó entre los demás por su afición hacia la filosofía estoica y epicúrea.

Templo de Adriano

Aunque no se sabe con exactitud su lugar de nacimiento se estipula que pudo haber nacido en la Itálica, en el actual término municipal de Santiponce (Sevilla, España), dentro del seno de una familia acomodada originaria del Piceno (Italia) y establecida a fines del siglo III a. C. en dicha ciudad de la Hispania Baetica.

Era el sobrino segundo de parte de su madre de Trajano, que a pesar de que nunca anunció públicamente que él era su heredero, le dejó varios escritos durante su reinado. Además, según lo expuso su esposa Pompeya Plotina, antes de morir lo declaró como su heredero.

Aunque se cree que su ascenso al trono fue dado como un favor por parte de Plotina, su condición como posible sucesor ya había sido estudiada por Trajano durante su reinado. De esta forma, durante los periodos entre los años 100 y 108 le concedió la mano de Vibia Sabina,quien le nombró como quaestor Imperatoris y comes Augusti, y le otorgó el diamante de Nerva como ”esperanza de sucesión” y le recomendó como consul suffectus, amén de otros honores y distinciones.

Sin embargo, a pesar de estas preferencias y que era el sucesor más directo una vez Trajano había fallecido, el apoyo de Plotina y de Lucio Licinio Sura (m. en 108) fueron los hechos determinantes que le permitieron posicionarse como nuevo Emperador Romano.

Templo de Adriano

Por otra parte, sus relaciones con el Senado no fueron buenas durante su gobierno, algunos historiadores especulan que esto pudo haber sido de esta forma ya que a diferencia de otros emperadores, Adriano no estaba interesado en desempeñar el consulado ordinario más que dos veces, ambas consecutivas y al comienzo de su reinado.

La primera tuvo lugar los primeros seis meses del año 118, teniendo como compañero a su sobrino sobrino, el barcinonense Cneo Pedanio Fusco Salinator. La segunda ocurrió durante los primeros cuatro meses del año 119 y estuvo acompañado de Publio Dasumio Rústico, quien se piensa que el otro posible pariente esta vez de los Dasumii italicenses.

En un mismo sentido, las reformas administrativas que se llevaron a cabo durante su reinado suscitaron la oposición de los senadores. Adriano se dio la tarea de modernizar el sistema administrativo estatal ascendiendo a expertos y tecnócratas, lo cual dio a entender que algunas de las secciones de la administración pasarían a estar bajo el cargo de estos funcionarios. Por este motivo la élite senatorial y aristocrática vio mermada su influencia.

Valiéndose de su experiencia mientras tuvo una carrera militar, Adriano realizó distintos viajes a lo largo del Imperio con el objetivo de inspeccionar las tropas acantonadas en las distintas provincias, en realidad, más de la mitad de su gobierno sucedió a las fueras de territorio italiano.

Mientras que otros emperadores se marchaban de la capital cuando ocurrieron los conflictos militares, el Emperador Adriano convirtió su traslado como una táctica en su reinado, y de esta manera lo notificó hacia el Senado y a la ciudadanía romana. En ese momento consiguió el apoyo de los senadores más conservadores a merced de un noble leal entre la aristocracia romana, Quinto Marcio Turbón, un veterano militar con enorme influencia entre las clases altas.

Asimismo, estas mismas personas afirmaban que se empleó a los frumentarii con el fin de mantener el control de la capital e impedir el estallido de disturbios mientras Adriano se encontraba viajando por el extranjero.

Los últimos años de su gobierno tuvieron lugar en la capital, en el año 134 tomó un nuevo saludo imperial a fin de poner fin al conflicto existente en Judea entre los años 95​ y en 136, ordenó la edificación del Templo de Venus y Roma en el emplazamiento de la Domus Aurea de Nerón.

A fin de resolver los problemas en cuanto a su sucesor, tomó la decisión de adoptar a uno de los cónsules ordinarios del año 136, Lucio Ceionio Cómodo, que luego tomó el nombre de Lucio Aelio Vero.​ Al mismo se le brindó la tribunicia protestas, la administración de Panonia y un nuevo consulado en 137. Luego del fallecimiento de Adriano el 1 de enero de 138, Lucio Aelio Vero subió al trono para convertirse en el nuevo emperador de Roma .

Arquitectura del Templo de Adriano

El Templo de Adriano fue realizado como un homenaje al emperador quien dirigió el devenir de Roma y su Imperio durante 21 años. Su edificación tuvo lugar como idea de parte de Antonino Pío, hijo adoptivo de Adriano. Este templo se construyó bajo el sostén de 15 columnas de 15 metros de altura en la fachada del edificio.

Se trataba de un templo períptero (rodeado de columnas, 15 en los lados largos y 8 en los cortos) y con una planta rectangular. Cada una de las columnas estaban decoradas con relieves en donde se mostraban las provincias del Imperio, algunos de estos relieves todavía se conservan en los Museos Capitolinos.

El Templo de Adriano poseía una escalinata de cuatro metros que daba entrada al pórtico en su lado principal, una característica común en los templos de aquella época del Imperio. Por otra parte, llama la atención la cota en donde se encontraba el edificio, algunos metros por debajo de la calle actual. Un pequeño foso es el que marca la diferencia entre el nivel de la calle y el del templo, señal de que Roma ha crecido a lo largo de los siglos.

El material primordial que se empleó para la construcción del templo fue el mármol proconnesio, procedente del noroeste de Turquía, y que no era popular en Roma hasta el final del reinado de Adriano, el cual se caracteriza por tener un color blanco con vetas grises. En un mismo sentido, también se utilizó toba calcárea, una roca caliza muy porosa, así como el mármol giallo antico, un mármol de diferentes colores procedente de Túnez que componía algunas de las columnas.

El templo de Adriano en la actualidad

En la actualidad solo se conservan once de las quince columnas del Templo de Adriano las cuales miden quince metros de altura sobre un podio de cuatro metros de altura. Los restos de esta construcción se conservan en otro edificio que se realizó en el siglo XVII diseñado por Carlos Fontana que funcionó como la Bolsa de Roma.

En un mismo sentido, hoy en día esta edificación se encuentra funcionando como un museo dedicado al emperador y de sala de exposiciones. En la parte interna del templo también se conservan algunos de los restos del edificio en un época inicial.

 

Ha sido todo por el artículo de hoy, esperamos que la información proporcionada haya sido de gran ayuda. Le hacemos la invitación a leer también: pedagogía ambiental y Pedagogía experimental

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