Rembrandt, uno de los más importantes de la pintura

Rembrandt es el más universal de los artistas plásticos holandeses por su depurada técnica basada en el juego de la luz y la sombra. Te invitamos a conocer su vida, sus obras, reconocimientos, así como detalles interesantes de sus trabajos.

Rembrandt

 ¿Quién fue Rembrandt?

Rembrandt Harmenszoon van Rijn, o simplemente Rembrandt como fue más conocido, es el artista más importante de los Países Bajos, maestro entre los distintos exponentes del arte barroco.

Trabajó con el igual ímpetu en la pintura y el grabado del arte neerlandés, destacándose sus obras por su virtuosismo desarrollado y plasmado en cada uno de sus cuadros, que da cuenta de su innato talento.

Asimismo, fue partícipe de la llamada escuela pictórica de su región en Leida, en la que igualmente sobresalió como el artista plástico más talentoso y prolífico de la historia de Holanda. Encontramos detalles de La arquitectura del Barroco, que también fue tendencia en la misma época de Rembrandt.

Sus cuadros dan cuenta de una propuesta estética muy particular, pues a través de ella se percibe sencillez y un gran significado de la obra, que le imprimía el pintor a las figuras expuestas.

Rembrandt era un apasionado de las escenas tradicionales y bíblicas, apartándose de la ostentación y grandiosidad que planteaban los otros artistas barrocos. Se recomienda la lectura de La arquitectura minimalista como corriente contrastante con el barroco.

Rembrandt

El juramento de los bátavos

No obstante, Rembrandt nunca se limitó a seguir las tendencias de ninguna corriente artística en particular, ya que sus propuestas eran originarias de su estilo personalísimo, liderando, innovando y modificando constantemente su forma de pintar según lo dictaba su inspiración.

Por tal motivo, es que alrededor de sus trabajos se han hecho muchos estudios históricos, teológicos y científicos, en virtud de lo que en ellas podían significar y expresar según la forma de las pinceladas, la temática del cuadro, los colores, la composición de los pigmentos, entre otros aspectos.

Se le admira por el uso de los claroscuros con un impecable trabajo de la luz y la sombra captando la atención sobre las figuras y la escena presentada en el cuadro, a veces un poco dramática. Son bien apreciados sus autorretratos y escenas bíblicas, lo que lo llevó a ser considerado uno de los más grandes pintores que trascendió las fronteras neerlandesas y llegar a ser reconocido en la historia del arte europeo. Nunca pudo ser imitado por ningún otro artista, por lo que muy pronto se hizo popular como pintor.

Durante su trayectoria artística creó 300 pinturas, 300 grabados y 2.000 dibujos y dejó su legado a sus pupilos, entre ellos Gerard Dou, Ferdinand Bol y Govert Flinck.

Rembrandt

Biografía

Rembrandt Harmenszoon van Rijn nació en la localidad de Leida en los Países Bajos en el año 1606 y falleció en Amsterdam, en 1669.

Perteneció a una familia pudiente de reconocidos molineros, por lo que tuvo una esmerada educación. Entró a la Universidad de Leida, donde solo llegó a hacer un curso, ya que por ese entonces decidió dedicarse a la pintura.

Contó con la orientación de calificados maestros tanto en Leida como en Amsterdam. Fue en este último lugar donde compartió con el reconocido Pieter Lastman, quien influyó en gran medida en el artista y de quien recibió las tendencias italianizantes en boga.

Una de obra de esta época que muestra la influencia del estilo Lastman fue “La Lapidación de san Esteban”.

Familia

No existe precisión acerca del núcleo familiar de Rembrandt. Se conoce que era de una familia acomodada y numerosa, y que quizá tuvo siete o más hermanos, recibió una buena educación.

Tuvo cuatro hijos; a saber: su hijo Rumbartus, dos hembras llamadas ambas Cornelia y un cuarto hijo, Titus van Rijn. La madre fue su amada Saskia van Uylenburgh, quien había servido como su modelo en algunos de los cuadros.

En 1642 falleció su querida esposa Saskia, su mujer durante ocho años, hecho que trastocó toda su vida, pues quedó, afligido y con un hijo, Tito, de solo un año.

Unos cuantos años después Rembrandt reveló el romance que había entablado con Hendrickje Stoffels, quien era en principio una asistenta doméstica veinte años más joven que él y con quien procreó una hija en 1654 a la que también llamó Cornelia.

Rembrandt

Saskia van Uylenburgh

Estudios

Comenzó a estudiar en una escuela latina de Leida y al cumplir catorce años fue admitido en la universidad de su ciudad natal, lo cual no era  frecuente para esa época.

Sin embargo, fue poco el tiempo que transcurrió en dicha universidad, pues muy pronto la abandonó para dedicarse de lleno a su gran pasión, la pintura.

Empezó a estudiar con Jacob van Swanenburgh en 1621 y cuando se trasladó a Amsterdam, inició su educación como discípulo de Lastman. Poco tiempo después volvió a su ciudad natal donde se estableció como pintor independiente junto con su amigo Jan Lievens.

Tuvo mucho éxito en su carrera, tanto así que se le unieron varios discípulos propios que siguieron sus trabajos. Entre ellos se encontraba Gerrit Dou, quien se convirtió en su seguidor desde 1628.

De esa época es su fantástica obra “La lección de anatomía” la que pintó cuando tenía 26 años y que causó gran revuelo y asombro en el mundo del arte por tan excelente trabajo.

Rembrandt

Diez años más tarde creó su segunda obra maestra, “La ronda de noche”. Éste y la obra antes mencionada son ejemplos fehacientes de la percepción que tenía el artista del movimiento y de cómo darle el toque narrativo a la escena representada, en la que se puede apreciar, además, una extraordinaria composición entre sombra y luz.

A la edad de 36 años, Rembrandt vivió su mejor época, ya que fue la etapa de más éxito, fama y prosperidad, estando en la plenitud de facultades, las cuales, en teoría, le proporcionarían éxito por muchos años.

Sin embargo, poco tiempo discurrió para que su existencia se tornara oscura y de muchas penurias. Cuando tenía 46 años su situación de prosperidad se había desvanecido por el mal manejo de sus finanzas, quedando arruinado. Vivía en tal precariedad, que tuvo que mendigar para que le hicieran encargos de trabajos y, asimismo, tuvo que dar clases a alumnos mediocres para poder lograr el sustento.

Su vida personal se estaba desmoronando por varias desgracias que le sobrevinieron. Su hijo Rumbartus murió a los dos meses, así como sus dos hijas, antes de cumplir el año. Sólo quedó su cuarto hijo, Titus, quien si logró alcanzar la madurez.

Esa fue la época en que murió su esposa Saskia, poco tiempo después del parto, cuando tenía 30 años. Se cree que fue por tuberculosis.

Rembrandt

Titus

Luego cuando se develó su relación con la asistente Hendrickje Stoffels, esto ocasionó que ella fuera excomulgada por prostitución al tener un hijo sin estar casados, lo cual no habían hecho por la negativa de Rembrandt de casarse, pues él quería proteger la herencia de su hijo Titus.

A pesar de eso, la pareja no se separó, sin embargo, a los 37 años ella muere prematuramente.

Como vemos, Rembrandt no llevó una buena administración de sus ingresos, pues invertía en arte y curiosidades, que le restaron dinero y nada le aportaron a su pecunia. Esta situación lo llevó en 1656 a tener que vender muchas de sus pinturas y su colección de antigüedades para poder pagar a sus acreedores.

Luego también se vio obligado en 1660 a vender su casa y su taller de grabado e irse a vivir a un modesto apartamento, pues ya no podía con los gastos que esas propiedades le causaban.

Por otra parte, la sociedad de pintores de Ámsterdam, bajo control de un grupo muy moralista, consideró que la vida del artista era escandalosa, por lo que modificaron los estatutos del gremio para que así nadie que llevara el tipo de vida que tenía Rembrandt, pudiese comercializar en calidad de pintor.

No obstante, tratando de apoyar al artista, Hendrickje y Titus montaron su propio negocio de arte en 1660, en el que contrataron los servicios de Rembrandt como empleado.

 Rembrandt

Últimos tiempos

En la última etapa de su vida, la obra de Rembrandt cambió de estilo, adoptando un formato de mayor tamaño, con colores menos fríos y pinceladas más fuertes y definidas.

Esto significó una avance para su obra, pero lo distanció de las tendencias de ese momento en el mundo de las artes, que mostraban pinceladas finas y acabados delicados.

Fue en esta época que Rembrandt alcanzó momentos brillantes con obras como el retrato de Jan Six, de 1654.

Por un tiempo se alejó del tema bíblico, dedicándose a otras áreas, hasta unos pocos años después cuando retomó lo religioso con retratos y escenas más íntimas como en “José y la mujer de Putifar”, de 1655 o “El regreso del hijo pródigo”, de 1669.

Esta tendencia hacia el intimismo se fue acentuando hacia el final de su vida, mostrando algunos autorretratos realmente de gran belleza y esplendor, que, sin embargo, reflejaban con detalle la tristeza de sus últimos años, como en la obra “Autorretrato a la edad de 63 años”, de 1669, su último año de vida en la miseria.

Rembrandt

Principales obras de Rembrandt

Rembrandt fue autor de obras que aún hoy asombran al mundo del arte pictórico por el virtuosismo que en ellas se despliega. Entre ellas merecen ser destacadas las siguientes:

La ronda de noche

Es el más famoso de todas las obras de Rembrandt. Lo pintó en 1642 y es uno de los cuadros más importantes de todo el período conocido como el siglo de oro holandés y en él se puede apreciar la milicia del capitán ordenando a marchar al alférez Willem van Ruytenburch.

Los analistas del arte lo catalogan como la obra más compleja del autor, en virtud de la infinidad de detalles que en ella se encuentran con significados importantes en cuanto a descripción de la escena y de los personajes, con las expresiones distintas en cada uno de los rostros, las miradas, que revelan que cada trazo estaba medido por el creador.

Esta obra es una composición muy animada, razón por la cual destaca entre el resto de los retratos colectivos importantes que realizó. Es una imagen militar múltiple, que realizó por un encargo, que era lo que se solía hacer en tales circunstancias, en las que el artista cobraba por cada persona que aparecía incluida en la pintura.

Rembrandt

La tormenta en el mar de Galilea

Este cuadro fue uno de los lienzos que fue robado en el asalto al Museo Isabella Stewart Gardner, Boston, Estados Unidos, siendo la más importantes en el lote sustraído, en lo que constituyó el delito de robo de obras de artes más famoso de la historia.

Del cuadro queda una fotografía tomada a finales de los años 80 y que, afortunadamente, posee una buena resolución.

En el trabajo se puede apreciar que el artista presentó en la imagen una escena marina, cuyo mérito es que fue la única que realizó Rembrandt en ese ambiente, lo que resulta extraño considerando la temática de casi todas las obras del pintor. Esto, por supuesto, aporta mayor valor a la obra.

Fue realizada en 1633 y está referida al pasaje bíblico del Nuevo Testamento relacionado con el mar de Galilea en el que el tempestuoso mar embate contra la pequeña embarcación de remo y vela en la que navegan los doce apóstoles junto a Cristo.

Rembrandt

Se puede ver en la imagen la figura iluminada del Mesías en total paz, mientras los discípulos se muestran desesperados con las aguas turbulentas golpeando la embarcación. Entre los elementos artísticos a destacar en la pintura está el trabajo claroscuro en la tela.

En la actualidad no se conoce donde está el lienzo. Según los conocedores de la temática, aseveran que está en poder de mafias, que lo emplean como moneda de cambio para pagos entre grupos ilegales.

Autorretrato con dos círculos

En la trayectoria artística de Rembrandt se cuenta infinidad de autorretratos, siendo éste el más conocido. En este autorretrato aparece el pintor con su mirada fija, ataviado con ropa de trabajo y sus herramientas en la mano listo para iniciar su labor.

Este trabajo lo hizo cuando tenía 60 años en los tiempos difíciles de su existencia debido a los problemas económicos que lo afligían y que acabaron con su posición social. Fue el último autorretrato que hiciera antes de morir.

Fue pintado en 1659 y forma parte de la colección de la Galería Nacional de Arte, Washington D. C.

Lección de anatomía del Dr. Nicolaes Tulp

Esta obra se realizó al óleo sobre lienzo. Fue pintado por Rembrandt en el año 1632 por encargo del gremio de cirujanos. Es un retrato grupal estilo barroco, donde el famoso médico holandés Nicolaes Tulp enseña a siete jóvenes colegas indicaciones de anatomía.

Cabe destacar que éste fue el primer trabajo de grupo que hiciera Rembrandt y recoge el instante en que el doctor muestra los tendones del brazo de un hombre de 41 años, quien había sido ahorcado ese mismo día por robar una túnica.

Como dato curioso es bueno señalar que mediante este retrato Rembrandt inmortalizó al delincuente en la obra, ya que pasó a la posteridad como personaje importante de una de las creaciones más famosas de la historia del arte.

El Dr. Tulp era anatomista de la ciudad y solo hacía este tipo de disección pública una vez al año, específicamente en invierno, de manera de que no se deteriorara el cuerpo del cadáver tratado. Este tipo de acto se transformó en un evento esperado por la gente. Por lo general, se realizaba en teatros y al mismo acudían estudiantes, colegas y público en general, pagando un importe en la entrada.

Rembrandt

En este cuadro aparecen junto a Tulp los cirujanos Frans Van Loenen, Mathijs Kalkoen, Jacob Blok, Hartman Harmenszoon, Adraen Slabran, Jacob de Witt y Jacob Koolvelt. Entre todos ellos pagaron al joven Rembrandt de 26 años para que realizara el retrato en grupo.

La obra se encuentra en la Galería Real de Pinturas Mauritshuis, Holanda.

Betsabé en su baño

Esta obra es también llamada “Betsabé con la carta de David”. Es una pintura al óleo sobre lienzo hecha en 1654 y en ella podemos observar a Betsabé que recibe la carta en la que el rey David la invita a su palacio.

En ella se escenifica un pasaje del Antiguo Testamento en el Segundo libro de Samuel de las Sagradas Escrituras. Se trata del episodio cuando el rey David se enamora de Betsabé, pero ella es esposa de un alto general romano y ambos cometen adulterio.

Fue una tragedia para ese entonces y así lo demuestra la expresión de Betsabé, quien aparece sentada, desnuda, reflejando su gran tristeza. Esta escena muestra el talento de Rembrandt de representar con gran detalle la sensibilidad y expresiones humanas en sus cuadros, logrando su cometido por medio de la combinación de luces y sombreados con colores sutiles.

La figura de la mujer es la de alguien robusto, como solían mostrar el cuerpo humano en el arte barroco de manera de mostrar el mayor realismo posible, a diferencia del renacimiento, en donde las figuras eran idealizadas.

En la actualidad es parte del acervo pictórico del Museo del Louvre en París.

Dánae

Este cuadro, pintado por el artista en 1636, hecho al óleo sobre lienzo, muestra su evidente tendencia barroca expresada en la estética de la imagen. En ella se presenta una escena mitológica griega, en la que la diosa Dánae recibe a Zeus, quien llega como agua dorada hasta su lecho.

Es una escena inspirada en el episodio de la mitología griega, en la que la natural era que los hombres se esforzaran por tener herederos varones y Acrisio quiso saber si el tendría esa suerte de tener finalmente un hijo, por lo cual consultó el oráculo.

Adversamente, el oráculo le contestó que no sería así y le advirtió si iba al fin de la Tierra, sería asesinado por el hijo de su hija. Consternado por tal revelación y para que no se cumpliera ese designio y que ella no tuviese hijos, Acrisio la encerró en una torre de bronce.

Sin embargo, eso no logró impedir que Zeus llegara a Dánae transformado en forma de lluvia de agua dorada y la embarazara.​ Al tiempo nació Perseo, quien a la postre terminaría matando, sin saberlo, a su abuelo en un torneo.

En el cuadro el pintor muestra a Dánae en su cama, bañada por una luz dorada, implicando con ello la pureza del amor divino y verdadero, lo que es confirmado por el ornamento en forma de cupido que está en la cabecera de la cama y que simboliza castidad.

Ahora bien, la transformación de Zeus en lluvia dorada se ha interpretado como una indicación del poder que tiene el oro, con el cual se puede vencer cualquier obstáculo de los guardianes de la virtud.

La imagen en el cuadro presenta un juego visual de los tres personajes involucrados, que son Dánae, la criada y un tercer individuo a quien ellas ven, pero no el espectador.

Esta obra es una de las nueve creaciones de Rembrandt que se hallan expuestas en el Museo del Hermitage, en San Petersburgo, Rusia.

Rembrandt

Reconocimientos a Rembrandt

El arte de Rembrandt ha sido distinguido, no solo por figuras calificadas del mundo pictórico, sino por los mayores exponentes de diversas tendencias artísticas, que destacan la obra de este pintor y señalan como reconocimiento a sus trabajos las siguientes características:

  • Manejo del claroscuro del cual demostró tener un dominio sin parangón de la luz y la sombra.
  • Presentación impecable de los temas religiosos.
  • Dominio absoluto de la técnica pictórica.
  • Uso del rojo para animación de los colores oscuros.
  • Transmisión del movimiento en sus imágenes.
  • Expresión facial a sus personajes de forma perfecta y elegante.
  • Uso oportuno y esmerado del color dorado, así como de los contrastes entre las zonas con iluminación.
  • Volúmenes asimétricos que confieren significado a la imagen.

Rembrandt

Técnicas

Capítulo aparte merece la técnica que planteó Rembrandt en cada uno de sus trabajos. Los especialistas en la materia la describen como técnica del óleo” o “temple”.

Es de acotar que el pintor manifestó en su voluminosa obra tener muchos estilos y técnicas diversas que empleaba según la expresividad que deseaba transmitir.

Se habla, por ejemplo, de la técnica Flamenca, que consistía en que la pintura se mostrara en color transparente y opaco para lo cual empleaba paneles de madera que se elaboraban con color blanco.

Se conoce también su técnica referida como Venecia basada en una capa inicial de pintura que sirve de base para las capas de tinta neutra o monocromática que se aplicarán después sobre la tela.

Asimismo en ocasiones aplicaba la técnica de pintura directa, consistente en plasmar la pintura en una sola etapa de color.

Mujer en arroyo

La cartilla que Rembrandt empleaba era blanca, tal vez hecha de yeso y recubierta con una capa marrón transparente del pigmento burnt umber, que se traduce como un tono rojizo-marrón, que se obtenía por calentamiento del óxido, el cual se mezclaba luego con barniz de manera de lograr el dorado brillante característico de sus trabajos.

Las texturas en sus cuadros las lograba mediante capas, aplicando un poco de pintura con el método del “empaste”. Se ha comprobado que algunas de las capas estaban hechas con esmaltes delgados.

Muchos de los retratos lo hizo partiendo de lo que se llama una paleta sombría, que se fundamenta en colores marrones, negros, grises y blancos, aun cuando ocasionalmente aplicó un color más brillante.

Relevancia

Son muchos los artistas que han dado relevancia a los trabajos de Rembrandt. Así, por ejemplo, pintores alemanes y venecianos adoptaron sus técnicas y estilo para sus trabajos, tanto así que el trabajo de este pintor neerlandés ha transcendido de la época barroca a la romántica.

De ahí que se la haya reconocido como precursor de esa corriente romántica, ensalzando al pintor holandés como uno de los grandes exponentes en la historia del arte. Se reconoce al más alto nivel de la pintura su aporte de una pincelada más amplia que aún hoy sigue siendo tomada en consideración.

Se le ha destacado, incluso, por ser el único artista de su tiempo que expresó en su trabajo temáticas variadas y, según algunos conocedores del tema, expresaba una “inquietud metafísica profunda”.

Así también se ha señalado que Rembrandt ha sido el único que pintó y grabó desnudos, lo cual ha llegado hasta nuestros días.

Obras de Rembrandt

Se enumera, a continuación, sus principales obras que conforman el acervo de esta gran pintor:

Autorretratos

Entre los principales autorretratos realizados por Rembrandt están:

  • El pintor en su estudio, 1626
  • Autorretrato apoyando el brazo en un pretil
  • Autorretrato, 1628
  • Autorretrato con gorguera o autorretrato con 23 años, 1629
  • Autorretrato con los ojos muy abiertos, 1630
  • Autorretrato riéndose, 1629-1630
  • Retrato con Saskia en las rodillas o Parábola del hijo pródigo, 1635.

Autorretrato apoyando el brazo en un pretil

Grabados

Los grabados más destacados de la inmensa obra de este artista incluyen:

  • Autorretrato con la nariz ancha (1626)
  • Autorretrato con los ojos abiertos.
  • Autorretrato como noble oriental con un Kris
  • Pequeño autorretrato (1627)
  • Autorretrato con gorro de piel, enmarcado (busto)
  • Autorretrato inclinado hacia adelante (1628)
  • Autorretrato con capa y ojos muy abiertos.
  • Autorretrato con Saskia (1636)

Dibujos

Igualmente sus dibujos merecen mención entre las obras de Rembrandt. Algunos de ellos fueron los siguientes:

  • Estudios de una mujer y dos niños
  • Cornelis Claesz Anslo
  • Saskia con sombrero de paja
  • Tita van Uylenburgh, hermana de la esposa de Rembrandt, Saskia
  • Niño que aprende a andar
  • Río con árboles.

Río con árboles

Cuadros

Los cuadros que bien merecen ser destacados de la colección hecha por Rembrandt son:

  • “La ronda de noche”, cuyo título original fue “La compañía militar del capitán Frans Banning Cocq y el teniente Willem van Ruytenburch”.
  • “La lección de anatomía del Dr. Nicolaes Tulp”, en el que se destaca su manejo de la profundidad y dramatismo de la escena.
  • “El retorno del hijo pródigo”. Este cuadro se hizo en óleo sobre tela y se inspira en el pasaje del hijo pródigo de las Santas Escrituras. El detalle digno de destacar en el cuadro es que un brazo es de una mujer, mientras el otro es de hombre, como implicando que se trata de Dios simbolizando al padre y a la madre a la vez.

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